Cómo crear el hábito de la lectura en la primera infancia
Por Equipo Bebé Genial ·
En resumen
El hábito lector se construye con constancia y momentos cortos y agradables: leer a diario, a la misma hora, dejar libros al alcance y acompañar sin obligar. La lectura temprana es uno de los predictores más sólidos del desarrollo del lenguaje.
La lectura es el primer método de estimulación para cualquier niño. — UNESCO
Leer con los niños desde los primeros meses hace mucho más que entretener. Brinda experiencias que fortalecen sus dimensiones del desarrollo, amplía el vocabulario, ejercita la memoria y la concentración, y fortalece los lazos familiares a través de la interacción.
Los beneficios de leer en familia
- Incrementa el hábito de la lectura desde edades tempranas.
- Fortalece los lazos familiares a través de la interacción.
- Ayuda a que el niño duerma tranquilo y desarrolle su imaginación.
- Desarrolla la concentración y la atención.
- Siembra y refuerza valores a través de las diferentes historias.
Cinco hábitos para lograrlo
Crear una rutina lectora no requiere grandes cambios, sino constancia:
- Establece un horario. Un mismo momento del día —antes de dormir, por ejemplo— vuelve la lectura un ritual predecible y esperado.
- Ingenia un espacio de lectura. Un rincón cómodo, con buena luz y los libros al alcance, invita a leer.
- Lee de forma habitual. Mejor diez minutos cada día que una hora una vez por semana.
- Lee en voz alta. La entonación, el ritmo y las voces hacen que el niño preste atención a los sonidos del lenguaje.
- Diversifica las herramientas. Combina el libro físico con audio y actividades para mantener viva la curiosidad.
Una historia distinta cada día
Con Leo con Leo, la rutina lectora se convierte en una experiencia: 365 historias bilingües, una para cada día del año, con narración nativa en español e inglés. Así, además de crear el hábito, el niño se expone de forma natural a un segundo idioma sin depender del nivel de inglés de los adultos en casa.
El hábito de la lectura es uno de los predictores más sólidos del desarrollo del lenguaje. Y, como todo hábito, se construye un día a la vez.